El ciclo tradicional de cuatro años de las criptomonedas ha colapsado, siendo reemplazado por una nueva estructura de mercado donde la concentración de liquidez y el posicionamiento de los inversores determinan ahora la acción del precio, según un exhaustivo análisis de fin de año de la destacada mesa OTC Wintermute.
Los datos de trading propietarios de la firma revelan que 2025 marcó un cambio fundamental en la forma en que se negocian los activos digitales, con el desempeño moderado del año indicando la transición de las criptomonedas de repuntes impulsados por la especulación a una clase de activo más anclada en lo institucional.
Con el interés minorista desviado hacia las acciones, 2025 se convirtió en un año de extrema concentración, donde un puñado de tokens principales absorbió la gran mayoría del nuevo capital, mientras el resto del mercado luchaba.
Wintermute identifica tres escenarios que deberían materializarse para que la amplitud del mercado se recupere más allá de la concentración en activos de gran capitalización. En primer lugar, los ETF y las DAT (empresas de tesorería de activos digitales) deben ampliar sus mandatos, con señales tempranas que surgen en las solicitudes de ETF de Solana y XRP.
En segundo lugar, fuertes repuntes en Bitcoin o Ethereum podrían generar efectos de riqueza que se extiendan al mercado en general, similar al patrón de 2024, aunque el reciclaje de capital sigue siendo incierto. En tercer lugar, y menos probable, la atención de los inversores minoristas podría volver de las acciones y los temas de IA hacia las criptomonedas, trayendo nuevos flujos de capital e impresión de stablecoins.